Parece asombroso, pero he tardado casi 9 meses en volver por este blog que hace ya casi año y medio creé, en un mero intento, originalmente, de crear mi propia marca personal y que, con el paso del tiempo, ha caído un poco en desuso, pero bueno las circunstancias son las que son y tampoco viene al caso especificar más de la cuenta...
Llevaba tiempo con ganas de sentarme y expresarme en esta bitácora virtual, y es justo ahora, en un hueco entre dos viajes interinsulares, que me he decidido a contar mis impresiones sobre un libro que releo por segunda vez, "La Rueda de la Vida", y que mejor que hacerlo cuando se cumplen justo hoy diez años de la muerte de su autora¨: Elizabeth Küebler-Ross.
Quizás a muchos no os suene el nombre de esta mujer, encima con un apellido compuesto y de cierta complejidad en su pronunciación, pero estoy seguro que no es del todo desconocida para tantos otros, especialmente aquellos que pueden estar algo más familiarizados con el campo del crecimiento personal y la psicología, temas que confieso, algunos ya lo sabréis, han llamado siempre mi atención y me han hecho investigar por mi cuenta durante mucho tiempo,de ahí que cayera en mis manos el libro anteriormente mencionado y que supone la autobiografía de esta psiquiatra suizo-estadounidense, lo cual podría desmotivar a muchas personas al pensar que se trata de un "tedioso mamotreto", pero, en mi humilde opinión, es uno de los libros que más ha tocado mi corazón y me ha hecho reflexionar sobre cuestiones tan variopintas como la Vida, la Muerte, el Amor, la Familia o las Relaciones Humanas, por citar algunos.
Resumir la vida de la doctora Küebler-Ross en unas pocas líneas es complicado, en especial tras leer su libro y acceder a tantos datos y anécdotas como los que describe en sus páginas, pero si tuviera que escoger un acontecimiento para dar carpetazo de salida a este resumen, sin duda alguna me quedo con su
labor humanitaria como voluntaria para la Organización "Voluntarios por la Paz", cometido que la llevó por una Europa desolada y prácticamente destruida en la Segunda Guerra Mundial, en especial a zonas donde el Horror se podía palpar en la misma atmósfera, como atestigua su paso por Polonia y, en concreto, en el campo de concentración de Maidanek, lo cual sirvió asimismo para que se terminara de reafirmar en su fuero interno de lo afortunada que había sido, al ser ciudadana suiza y por tanto no verse su país involucrado directamente en la contienda.
Ya desde su nacimiento, en 1926, la futura doctora Küebler-Ross fue un ser especial, como confirmó el hecho de nacer la primera de trillizas, algo que hoy día parece un hecho normal y casi sin importancia, pero casi 90 años atrás no era algo tan usual. A medida que creció, tal y como ella misma cuenta en su obra, Elizabeth fue mostrando una gran sensibilidad y vocación para con los demás, lo cual determinó su elección de estudiar Medicina y dedicarse a curar y sanar enfermos, por lo que, concluidos sus estudios y casada con un ciudadano americano, colega de profesión, emigró a los Estados Unidos a finales de los años 50 del pasado siglo, hacia su "segunda patria", lugar donde realizaría su extensa y dilatada carrera profesional, que incluía no solamente su labor como médico psiquiatra, sino también conferenciante, divulgadora, "sanadora" y pionera en estudios relacionados con la Muerte, los enfermos terminales e incluso el concepto de "Vida después de la Muerte", los cuales le ocasionaron críticas y rechazo por parte de la comunidad científica, que no entendía cómo una mujer de mente racional y científica podía mostrar interés por semejantes temas, pues en esos años la sola mención de la palabra Muerte era casi tabú, y mucho menos la mera mención de que hubiese una vida después de la muerte física del paciente, tal y como decían haber "vivido" incontables personas en lo que se conocen como Experiencias Cercanas a la Muerte(ECM), tema que a día de hoy sigue generando no solamente polémicas, sino también más testimonios, pero no es éste el tema a tratar...
Entre los libros que la doctora Ross escribió, aparte de su autobiografía, hay otros tales como "La Muerte y los Moribundos", "Lecciones de Vida", "Recuerda el Secreto" o "Vivir hasta despedirnos", títulos que reconozco no resultan muy atractivos en un principio, pero admito que he leído alguno de ellos y me ha hecho reflexionar y replantearme ciertas cuestiones de mi existencia, como el temor tan desmedido que siempre he sentido por la Muerte, que aún persiste, pero al menos he logrado verbalizar dicho término y poder intercambiar ideas o pensamientos con otras personas, de los cuales me he nutrido.
La lectura de "La Rueda de la Vida" me aproximó a una mujer con una vida interesante e intensa, cargada de una gran humanidad que hizo casi siempre lo que quiso, saltándose muchos convencionalismos y haciendo visible la triste realidad en la que vivían muchos enfermos, aislados y desprovistos de afecto, a los cuales atendió y entregó, aunque fuese en los últimos estadios de su vida, Amor y Comprensión.
Ya en el ocaso de su vida Elizabeth Küebler-Ross tuvo que vivir su propia agonía y, pese a una salud frágil y muy resentida, continúo lúcida y trabajando hasta el final, que ocurrió un 24 de agosto de 2004. Por ello, y por ampliar mi conciencia sobre temas que siempre había evitado, pero al mismo tiempo me habían inquietado enormemente, es que le he querido rendir este pequeño homenaje e invitar a conocer a tan renombrada profesional a través de su libro, sin idea de convencer o no sobre lo que ella narra y afirma... eso es harina de otro costal.