domingo, 24 de agosto de 2014

ELIZABETH KÜEBLER ROSS, LA DAMA DE LA "MUERTE" CON ALAS DE MARIPOSA

Parece asombroso, pero he tardado casi 9 meses en volver por este blog que hace ya casi año y medio creé, en un mero intento, originalmente, de crear  mi propia marca personal y que, con el paso del tiempo, ha caído un poco en desuso, pero bueno las circunstancias son las que son y tampoco viene al caso especificar más de la cuenta...
Llevaba tiempo con ganas de sentarme y expresarme en esta bitácora virtual, y es justo ahora, en un hueco entre dos viajes interinsulares, que me he decidido a contar mis impresiones sobre un libro que releo por segunda vez, "La Rueda de la Vida", y que mejor que hacerlo cuando se cumplen justo hoy diez años de la muerte de su autora¨: Elizabeth Küebler-Ross.
Quizás a muchos no os suene el nombre de esta mujer, encima con un apellido compuesto y de cierta complejidad en su pronunciación, pero estoy seguro que no es del todo desconocida para tantos otros, especialmente aquellos que pueden estar algo más familiarizados con el campo del crecimiento personal y la psicología, temas que confieso, algunos ya lo sabréis, han llamado siempre mi atención y me han hecho investigar por mi cuenta durante mucho tiempo,de ahí que cayera en mis manos el libro anteriormente mencionado y que supone la autobiografía de esta psiquiatra suizo-estadounidense, lo cual podría desmotivar a muchas personas al pensar que se trata de un "tedioso mamotreto", pero, en mi humilde opinión, es uno de los libros que más ha tocado mi corazón y me ha hecho reflexionar sobre cuestiones tan variopintas como la Vida, la Muerte, el Amor, la Familia o las Relaciones Humanas, por citar algunos.
Resumir la vida de la doctora Küebler-Ross en unas pocas líneas es complicado, en especial tras leer su libro y acceder a tantos datos y anécdotas como los que describe en sus páginas, pero si tuviera que escoger un acontecimiento para dar carpetazo de salida a este resumen, sin duda alguna me quedo con su
labor humanitaria como voluntaria para la Organización "Voluntarios por la Paz", cometido que la llevó por una Europa desolada y prácticamente destruida en la Segunda Guerra Mundial, en especial a zonas donde el Horror se podía palpar en la misma atmósfera, como atestigua su paso por Polonia y, en concreto, en el campo de concentración de Maidanek, lo cual sirvió asimismo para que se terminara de reafirmar en su fuero interno de lo afortunada que había sido, al ser ciudadana suiza y por tanto no verse su país involucrado directamente en la contienda.
Ya desde su nacimiento, en 1926, la futura doctora Küebler-Ross fue un ser especial, como confirmó el hecho de nacer la primera de trillizas, algo que hoy día parece un hecho normal y casi sin importancia, pero casi 90 años atrás no era algo tan usual. A medida que creció, tal y como ella misma cuenta en su obra, Elizabeth fue mostrando una gran sensibilidad y vocación para con los demás, lo cual determinó su elección de estudiar Medicina y dedicarse a curar y sanar enfermos, por lo que, concluidos sus estudios y casada con un ciudadano americano, colega de profesión, emigró a los Estados Unidos a finales de los años 50 del pasado siglo, hacia su "segunda patria", lugar donde realizaría su extensa y dilatada carrera profesional, que incluía no solamente su labor como médico psiquiatra, sino también conferenciante, divulgadora, "sanadora" y pionera en estudios relacionados con la Muerte, los enfermos terminales e incluso el concepto de "Vida después de la Muerte", los cuales le ocasionaron críticas y rechazo por parte de la comunidad científica, que no entendía cómo una mujer de mente racional y científica podía mostrar interés por semejantes temas, pues en esos años la sola mención de la palabra Muerte era casi tabú, y mucho menos la mera mención de que hubiese una vida después de la muerte física del paciente, tal y como decían haber "vivido" incontables personas en lo que se conocen como Experiencias Cercanas a la Muerte(ECM), tema que a día de hoy sigue generando no solamente polémicas, sino también más testimonios, pero no es éste el tema a tratar...
Entre los libros que la doctora Ross escribió, aparte de su autobiografía, hay otros tales como "La Muerte y los Moribundos", "Lecciones de Vida", "Recuerda el Secreto" o "Vivir hasta despedirnos", títulos que reconozco no resultan muy atractivos en un principio, pero admito que he leído alguno de ellos y me ha hecho reflexionar y replantearme ciertas cuestiones de mi existencia, como el temor tan desmedido que siempre he sentido por la Muerte, que aún persiste, pero al menos he logrado verbalizar dicho término y poder intercambiar ideas o pensamientos con otras personas, de los cuales me he nutrido.
La lectura de "La Rueda de la Vida" me aproximó a una mujer con una vida interesante e intensa, cargada de una gran humanidad que hizo casi siempre lo que quiso, saltándose muchos convencionalismos y haciendo visible la triste realidad en la que vivían muchos enfermos, aislados y desprovistos de afecto, a los cuales atendió y entregó, aunque fuese en los últimos estadios de su vida, Amor y Comprensión.
Ya en el ocaso de su vida Elizabeth Küebler-Ross tuvo que vivir su propia agonía y, pese a  una salud frágil y muy resentida, continúo lúcida y trabajando hasta el final, que ocurrió un 24 de agosto de 2004. Por ello, y por ampliar mi conciencia sobre temas que siempre había evitado, pero al mismo tiempo me habían inquietado enormemente, es que le he querido rendir este pequeño homenaje e invitar a conocer a tan renombrada profesional a través de su libro, sin idea de convencer o no sobre lo que ella narra y afirma... eso es harina de otro costal.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Adiós a Madiba, el guerrero que liberó a su pueblo.

La vida está compuesta de momentos únicos e irrepetibles que pueden verse alterados y truncados en un abrir y cerrar de ojos, y eso es lo que precisamente me sucedió ayer: una reunión amena con amigos y una simple consulta al móvil me dejó paralizado, casi sin poder reaccionar, y no exagero, pues el conocer la noticia de que Nelson Mandela había muerto me pilló totalmente por sorpresa, aunque fuese una realidad que se avecinara, considerando no sólo su avanzada edad, sino también el delicado estado de salud en el que se encontraba y, como bien recordaréis, le mantuvo hospitalizado durante unos meses este verano pasado...
Ayer 5 de Diciembre se extinguió la llama de un ser mítico, de una persona que se convirtió en todo un referente mundial en el movimiento por la lucha de los derechos humanos, sobre todo de la comunidad negra de su país, que siendo una inmensa mayoría sufrió la marginación y el rechazo por parte de la comunidad blanca, mucho menor en términos cuantitativos, pero que con su poder e influencias lograron establecer un sistema de segregación racial denominado "apartheid"(vocablo tomado del afrikáans), que estuvo en vigor durante muy buena parte del pasado siglo XX, oficializándose en 1947 y estando en activo hasta 1992.
Hacer un recorrido por la vida de Nelson Mandela, también conocido como "Madiba", es una tarea harto complicada, dado que es casi un siglo con muchísimos acontecimientos vividos e infinidad de experiencias, así que mejor, a mi juicio, es sintetizar los hechos que hicieron de él la figura en que se convirtió...
Nacido un 18 de julio de 1918 en un pequeño poblado de apenas 300 habitantes llamado Mvezo, en la región sudafricana de El Cabo, Mandela pertenecía a la etnia "xhosa" y creció en una familia numerosa de 13 hermanos.
Nelson Mandela completó sus estudios universitarios en 1942, graduándose como abogado por la Universidad de Witwatersrand. Es a partir de ese momento, como hombre de leyes, y ante el ascenso e implantación de las políticas de segregación racial anteriormente mencionadas, que Mandela se vuelca más y más en la asistencia y defensa de muchos de sus congéneres, al mismo tiempo que su participación política se hace cada vez más intensa dentro del Congreso Nacional Africano. Es ahí cuando se comienza a gestar la figura del "héroe", del guerrero que va a luchar con total intensidad para liberar a su pueblo de la ignominiosa situación en que se encuentra bajo el mandato de la comunidad blanca, y para lo cual llegará a la resistencia armada, desembocando en su encarcelación en 1964 en la prisión de Robben Island.
Fueron casi tres décadas de cautiverio, en concreto 27, pero ni aún así en la más extremas de las situaciones por las que puede pasar el ser humano, que es la privación de la libertad, el espíritu de Mandela pudo ser redimido. De esta forma, y tras numerosas presiones a escala mundial, el gobierno sudafricano liberó a Nelson Mandela en 1990, comenzando en ese momento una nueva y merecidísima etapa de reconocimientos, que culminaron con la obtención del Premio Nobel de la Paz en 1993, compartido con el entonces presidente sudafricano Frederik de Klerk. 
Al año siguiente de obtener el Nobel por su infatigable labor en la erradicación del "apartheid" y demás causas igualitarias, Mandela ganó las elecciones presidenciales y se convirtió en el primer presidente negro de su país, cargo que ostentó hasta 1999.Durante ese período no solamente se aprobó una nueva Constitución, sino que también se intensificaron las vías para lograr una política de reconciliación nacional.
Una vez completado su mandado Mandela no quiso mantenerse en el poder y se retiró de la vida política ese mismo año, aunque siguió apareciendo en diversos actos  hasta 2004, cuando se retiró de la vida pública.
En definitiva, un hombre extraordinario, una figura trascendental en todos los niveles, que supo hacer de sus momentos difíciles los cimientos sobre los que reconstruirse y mostrarle al mundo que cuando todo parece perdido, que no hay luz al final del camino, si conservamos la fuerza interior para ello, y creemos en lo que somos y queremos, podemos hacer nuestros sueños realidad.
Su vida concluyó ayer día 5  de diciembre de 2013, pero el legado que deja Nelson Mandela es eterno e imborrable, fuente de inspiración y ejemplo para las generaciones venideras.
Descanse en paz.
Nelson Mandela, Madiba. (1918-2013).

martes, 3 de diciembre de 2013

Un maestro que nunca deja de sorprender: el retorno de Arturo Pérez-Reverte por la puerta grande.

Entramos ya en la recta final del año, cuando las calles se ven  repletas de los adornos y luces navideños y de un gentío descomunal, comenzando su pulular por las tiendas y grandes superficies comerciales en búsqueda de los regalos que realizarán a sus seres queridos o a ellos mismos, algo tan distintivo en estas fechas que estamos alcanzando. Por eso, creo que un buen obsequio que siempre se puede hacer es un libro, pero claro, todos nos preguntaremos ¿qué libro puedo comprar ante la grandísima oferta editorial que tenemos en el mercado? La respuesta, sin duda alguna, es harto complicada y desde luego viene sujeta al criterio de quien efectúa la compra y los intereses o gustos del destinatario/ a del presente.
En mi caso particular,siempre tendré un verdadero problema porque, como buen amante de la literatura, mi rango de intereses es muy extenso, por lo cual siempre vacilaré sobre qué obra elegir o no, y si debo escoger alguna para otra persona, aún más compleja se tornará la situación, dado que por una parte estarán mis preferencias, y por otra las de la persona que será la propietaria final del libro, así que muchas veces se establece una especie de lucha entre ambas fuerzas, que no siempre acaba de forma justa y equilibrada...
Como no voy a hacer un ensayo sobre este tema y tampoco quiero aburriros con mis constantes elucubraciones mentales, quiero aprovechar este post para comentaros una novela que acabé de leer ayer y creo podría ser una buena adquisición para estas fechas, ya sea como auto regalo o para agasajar a alguno de nuestros amigos o familiares, eso ya corre a cuenta vuestra. Se trata de la novela "El francotirador paciente", última obra del escritor Arturo Pérez-Reverte, que salió al mercado hace apenas una semana de manos de la editorial Alfaguara.
En esta ocasión, Pérez-Reverte nos traslada al mundo de la calle y del arte que en ella se gesta: el Grafiti. 
Así, la historia arranca cuando a una especialista en arte urbano, de nombre Alejandra Varela, se le encomienda una de las tareas más complicadas, por no decir la máxima, de su trayectoria profesional: la búsqueda y localización del artista callejero más respetado y talentoso del panorama nacional, de quien solamente se conoce su nombre de guerra, "Sniper", puesto que su carácter escurridizo y hermético ha hecho de él un personaje de culto, y en su dilatada experiencia en el mundo de la "escritura" callejera no sólo ha logrado preservar su anonimato, sino ganarse el respeto y obediencia de muchos de sus compañeros de faenas. 
En esta aventura la especialista no lo va a tener nada fácil, ya que además de la dificultad de rastrear el paradero del mencionado artista callejero, tendrá que lidiar con otros oscuros personajes que siguen sus pasos y tratan de llegar, no importa los métodos utilizados para ello, al mismo objetivo que ella, aunque por motivos muy distintos, estableciéndose así una especie de "juego del gato y el ratón" que muchas veces nos hará dudar de quién es la presa y quién el cazador...
La novela está estructurada en nueve capítulos, aunque les precede una corta introducción que sirve al lector para situarse y familiarizarse con ese "ser" enigmático, casi fantasmagórico que es el grafitero "Sniper", pero que a pesar de no estar de forma explícita en la mayoría de la historia, es sin lugar a dudas, a mi juicio, el personaje central sobre el que gira el resto, inclusive la propia narradora y supuesta coprotagonista Alejandra Varela.
En " El francotirador paciente" el escritor murciano vuelve a hacer gala de su maestría narrativa y en únicamente trescientas páginas, ha sido capaz de crear una trama sugerente, adictiva,como a las que nos tiene acostumbrados, al mismo tiempo que nos acerca a un mundo del que poco se sabe, para ser exactos, como es el arte callejero.De esta forma, y gracias a su minuciosa labor de investigación, somos conocedores de lo que se oculta detrás de este arte urbano, que tan criticado y perseguido ha sido desde sus mismísimos comienzos, catalogándolo como un refugio de parias, de seres marginados y nada cívicos, aunque esto es una cuestión que no me toca a mi dirimir, pues cada uno tiene que sacar sus propias conclusiones...
Con respecto a la temática, diría que se presenta como un thriller, pero con un fuerte componente psicológico, pues la astucia y la inteligencia son aspectos claves en las características personales de los personajes, en especial de Alejandra y de "Sniper", que someten al lector a auténticos combates de intelecto y fortaleza mental, desde mi punto de vista. A nivel secundario, creo que la novela toca otro tema también importante y que el autor describe muy bien, como es el mundo del arte, y en concreto, la contraposición entre el arte estándar, el supuestamente "oficial", que se exhibe en los museos y galerías de todo el mundo, y el clandestino y verdaderamente "transgresor" a efectos del protagonista, del cual es un magnífico referente.
No quiero acabar esta reseña sin remarcar y elogiar la excelente ambientación que hace el autor de los diferentes escenarios en los que tiene lugar la acción, comenzando por el Madrid de principios de los noventa del pasado siglo y terminando en la Italia del presente año, tras hacer un recorrido por ciudades tan hermosas como Lisboa, Verona o Nápoles; en fin, una odisea en la que acompañar a la infatigable Alejandra Varela.
Deseo que tras esta "crítica" al menos tengáis en mente el echar un vistazo al libro y si sobre todo queréis vivir unos momentos no sólo de disfrute, sino también de sorpresa, os decidáis por él, al menos tendréis un motivo más para pasar estas fiestas.




lunes, 25 de noviembre de 2013

DIA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO: POR EL DERECHO A SER LIBRE Y DECIDIR SOBRE LA VIDA DE UNA MISMA. ERRADIQUEMOS LA VIOLENCIA.

Hace ya un tiempo que no escribía en mi blog, pero la verdad es que la inspiración no me ha acompañado últimamente, o cuando aparecía no encontraba el tiempo material para dejarla fluir, mas hoy quiero hacer una reflexión con motivo de la celebración del Día Contra la Violencia de Género.
No logro entender cómo las personas pueden atentar contra otras, pues cualquier acto de violencia me parece deleznable, espantoso y demás adjetivos con connotación negativa. Creo que en cualquier situación de la vida, con independencia de su naturaleza, se debe utilizar, o al menos intentar, el diálogo, pues el poder de la palabra, a mi juicio, es más eficaz de lo que muchos se piensan, pero evidentemente una persona que agrede a otra nunca podrá hacerse entender por medio del civismo y de la comunicación, pues los recursos con los que cuenta( por denominarlos de alguna manera), son el empleo de la fuerza bruta, de la amenaza y del ejercicio del terror sobre otra, en este caso la víctima.
Es tremendo que a estas alturas del siglo ventiuno todavía sigan muriendo personas a manos de sus parejas, las cuales vierten sobre aquéllas todo su odio, su frustración, su rabia... en vez de intentar reconducirse ellas mismas y de alguna manera sanar, pero claro que lo que sucede en la mente de estos "seres",por darles algún tipo de definición, es algo que trasciende a mi comprensión y creo que a la mayoría de los ciudadanos de a pie con sentido común. Todos podemos tener episodios de ira, de enfado, de resentimiento, pero jamás deberíamos poner la mano sobre nadie, a no ser que nuestra vida esté en riesgo, lo cual ya implica una actuación en defensa propia, pero éste no es el supuesto que se da en estos casos.
Hasta el momento he hecho referencia al matrato a personas, sin especificar géneros, pero es una grandísima y triste realidad que casi el cien por cien de víctimas de aquél son mujeres, aunque con ello no niego que los hombres también lo sean, pero su porcentaje en comparación con el de las féminas es ínfimo y apenas se refleja en las estadísticas, lo cual me hace replantearme que ojalá no existiesen estas cifras y datos tan demoledores, pero desgraciadamente no se puede tapar lo que ocurre día sí y día también y que lamentablemente llegan a los medios de comunicación cuando ya es demasiado tarde y no se puede hacer nada por la víctima, que perece en manos de su agresor, o si tiene suerte y logra escapar, el panorama que la rodea es poco optimista, con graves secuelas físicas y psicológicas, además del miedo y la amenaza que sobre ella ejercerá siempre el maltratador, aunque éste vaya a la cárcel.
Como comentaba un poco más arriba, nos enteramos de los casos de violencia de género cuando salen en los medios, la mayoría de las veces, pero no cabe duda que serán muchísimos más los casos que no trascienden porque las víctimas no denuncian o si lo hacen, éstas o no son admitidas a trámite o las condenas son irrisorias,pero bueno, yo no soy un experto en Leyes y hablo un poco por lo que he leído y recogido en conversaciones y que mi memoria retiene.
Con este post quiero simplemente reflexionar sobre un tema tan candente en la actualidad como es la Violencia de Género, que tristemente no parece tener intención de disminuir, sino más bien todo lo contrario, como lo atestiguan esas 45 mujeres asesinadas a manos de sus esposos o compañeros sentimentales, datos oficiales emitidos en la página web oficial del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a 25 de noviembre del presente año, es decir, el mismo día en que escribo estas líneas.
Como punto final quiero mostrar mi más absoluta repulsa a cualquier tipo de maltrato y potenciar desde aquí una mayor conciencia para un tema tan delicado y preocupante como es la Violencia de Género, y por supuesto, mostrar mi solidaridad y respeto por todas las víctimas de ésta, deciros que no estáis solas y que por fortuna, somos muchos los que os apoyamos y animamos a tomar partida cuanto antes para acabar con el infierno en el que vivís, aunque sea indirectamente, pues detrás de cada caso se esconde un mundo entero del cual sólo sois conocedoras vosotras. Por eso, si atravésais por una situación de este tipo o conocéis a alguien que la viva, llamad al 016( teléfono contra el maltrato) e infórmate,así puedes estar comenzando el camino a la Salvación y la salida del Infierno en que vuestra vida se halle inmersa.


martes, 10 de septiembre de 2013

Josep Carreras: Genio musical y de la Solidaridad.

Hay tantos personajes ilustres que destacan por su portentoso talento que si tuviera que hacer una selección de los mismos me resultaría una tarea harto complicada, pues en mi caso son muchos los que logran traspasar mi armadura emocional y llegar al punto más recóndito del alma, pero únicamente pocos dejan una huella que me impacte tanto como para revolucionarme a nivel interior, y eso es lo que precisamente me ha pasado este fin de semana tras la lectura de una entrevista concedida a "El País Semanal" por el tenor Josep Carreras, un personaje que,como es bien sabido,  suele prodigarse muy poco en el círculo mediático que tenemos en la actualidad.
No me considero un experto en la lírica, es más, jamás he asistido a la representación de una obra operística y eso que algunas oportunidades se me han brindado, pero nunca he sentido el anhelo ardiente de contemplar una obra de tales características, lo cual a veces me ha hecho replantearme el porqué de mi negativa o desgana cuando he recibido alguna invitación para asistir a un evento como tal, cuando se supone que amo el Arte en todas sus vertientes... En fin, un enigma más en mi sempiterna compleja existencia.
Como comentaba anteriormente, leer la mencionada entrevista a un Genio de la categoría de Carreras me ha influenciado muchísimo a nivel emocional, pero no ya solamente por su  prestigio y solidez en cuanto a su carrera artística, sino mayoritariamente por su extraordinaria labor humanitaria y social como artífice de una Fundación que lleva su nombre y que creó con el fin de investigar y tratar una enfermedad tan cruel y "silenciosa" como es la Leucemia, de la cual el tenor fue diagnosticado en 1987 y afortunadamente logró superar. 
A medida que uno lee la entrevista va descubriendo a una persona con una gran Humanidad, que destila serenidad y gran sabiduría en sus palabras, y que sólo aquellos, a mi juicio, que han experimentado una situación como la que él padeció, son capaces de sentir y hacernos llegar a muchos otros. Es en este punto donde quiero enfatizar mi admiración por Josep Carreras, y como él a tantos otros Personajes Conocidos, que hacen un buen uso de la Fama para compartir con el resto de ciudadanos anónimos sus experiencias menos gratas y así concienciar sobre muchas enfermedades o situaciones, que atacan o surgen sin importar la condición social o económica del afectado.
Por todo ello, siento una gran satisfacción cuando veo que muchas personas hacen un buen uso del dinero, de sus ganancias, que no todo es para saciar su extremmado consumismo, lo cual es perfectamente lícito por otra parte, pero en un momento como el que estamos viviendo, la solidaridad y el buen hacer por el prójimo creo que son valores que deben prevalecen por encima de cualquier razón materialista, y Josep Carreras es un excelente exponente de que lo material puede ser muy bien empleado.






viernes, 6 de septiembre de 2013

El retorno de una "gran" contadora de historias.

El mes de septiembre ha hecho su entrada y como es bien sabido, comienzan no solamente el curso escolar y el nuevo ejercicio político, sino que también es el momento en que el panorama literario de nuestro país se ve invadido por la publicación de numerosas obras, rasgo distintivo de la "rentrée" otoñal, y en esta ocasión la autora que se ha llevado el honor de inaugurar el nuevo curso literario es la madrileña Julia Navarro, que tras casi cuatro años de silencio narrativo, irrumpe de nuevo en el tan fluctuante mercado de las letras con una novela que lleva el soprendente título de "Dispara. Yo ya estoy muerto".
Antes de comentar mis impresiones sobre la lectura de la citada novela, me gustaría hacer un pequeño repaso a la vida y actividad profesional de la novelista, a fin de que todos aquellos que no conozcan de su existencia o les suene vagamente, puedan tener una referencia de esta talentosa autora: Julia Navarro nació en Madrid en 1953, en el seno de una familia vinculada al Periodismo, profesión que la misma autora escogería para labrarse un futuro y en la que ha logrado consolidarse como una figura de renombre, convirtiéndose en una de las mejores analistas políticas del momento. Julia Navarro comenzó su andadura periodística hace más de treinta años, en los tiempos de la Transición, y ha colaborado con medios como La Cadena Ser, La Cope, Telecinco o más recientemente, la Agencia OTR/EUROPA PRESS. A la par que periodista, Navarro ha sabido hacerse un hueco en el tan competitivo y complicado mundo de las letras, donde cada día aparecen autores noveles que tienen que luchar lo indecible para conseguir un mínima atención por parte de los sellos editoriales y hacer frente a esas ya consagradas figuras.
"Dispara, yo ya estoy muerto" supone la quinta novela de Julia Navarro, que hizo su debut literario en 2004 con "La hermandad de la Sábana Santa", a la cual han seguido "La Biblia de barro" en 2005, "La Sangre de los Inocentes", 2007 y "Dime quién soy", en 2010.
Es una obra bastante extensa, de casi mil páginas, en la que la autora hace un retrato pormenorizado de las relaciones entre el pueblo judío y el árabe, su coexistencia y su posterior enfrentamiento tras la creación del Estado de Israel. Serán dos familias, los Zucker y los Ziad, quienes acerquen al lector a la cruda realidad vivida en Oriente Próximo en las últimas décadas, pero al mismo tiempo, y por medio de numerosos "flashbacks", se hace también un recorrido histórico en la evolución del pueblo judío, tan perseguido y masacrado desde los albores de la Humanidad.
Indudablemente esta novela es una "Gran Historia" que se puede diseccionar en varias historias, y por medio de las cuales se puede conocer, casi sentir, los principales acontecimientos que han marcado al ser humano, directa o indirectamente en los últimos cien años. De ahí la complejidad, a mi juicio, de poder resumir el argumento de la obra en unas pocas líneas, pues realmente son tantas las subtramas y personajes implicados, que centralizar la temática y demás se me presentado una tarea harto complicada, aunque si resaltaría dos temas que me han calado profundamente por la manera en que la autora los ha expuesto: en primer lugar la Amistad  entre miembros de dos comunidades tan dispares como son la judía y la árabe, que durante la mayor parte de la novela antepodrán sus sentimientos de lealtad y afecto a sus graves diferencias religiosas o políticas; en segundo lugar, La Familia, que en esta historia cobra un protagonismo importantísimo, con independencia del colectivo que sea, pues es un claro ejemplo de los lazos tan fuertes que antaño existían en ese ámbito de la vida, y la responsabilidad que para con ella había, pues no sólo era un refugio al que acudir siempre que alguien lo necesitara, sino que también era un deber el responder por ella.
Julia Navarro ha logrado una gran ambientación y recreación histórica de los sucesos narrados y personajes retratados, muchos de ellos verídicos, lo cual demuestra una vez más la profunda y exhaustiva labor de documentación e investigación que siempre ha realizado para la escritura de cada una de sus novelas, lo cual, unido a  esa maestría para mantener el interés del lector durante toda la obra, como nos pasa a todos las que la seguimos desde sus comienzos, la convierten en una de las mejores escritoras de la actualidad.

domingo, 11 de agosto de 2013

"Cuando se ama de verdad, el tiempo no existe".

Este verano esta siendo poco fecundo en cuanto a mis aportaciones al blog, pero entre el desmedido calor, que merma mi inspiración considerablemente, y lo atareado que he estado las últimas semanas por razones académicas y demás índole, no me he sentado a escribir sobre algún tema que quisiera compartir con todos vosotros, y eso que han habido muchos...
En esta ocasión vuelvo al mundo de las letras, que ya sabéis es mi gran pasión, y lo hago para comentar una novela que acabé de leer hace unos días y me ha cautivado bastante y, que para más inri, destila sentimientos en toda su extensión. La obra en cuestión se titula "Los amantes de Gibraltar" y su autora es la novelista norteamericana Joan Brady, conocida ampliamente por la celebérrima "Dios vuelve en una Harley", novela de culto y gran trascendencia en la denominada literatura " espiritual" o de "autoayuda".
"Los amantes de Gibraltar" es una novela de corta extensión ( no alcanza las 200 páginas), pero de una gran profundidad emocional, que relata la anodina existencia de Margaret Durán, una escritora "free lance", que sobrevive de sus colaboraciones con diversos medios escritos, al mismo tiempo que consume sus días en una espiral de monotonía y cierto hastío, a pesar de reafirmarse en su convicción de llevar una vida relativamente satisfactoria de mujer soltera e independiente, pero tras la cual se esconde un gran vacío, especialmente en lo referente a su vida sentimental.
No obstante, el personaje de Margaret verá alterado notoriamente su camino vital ante la realización de un reportaje para una de las revistas con las que colabora y que versa sobre un monumento, una cruz para ser más exactos, construida en un lugar llamado Monte Soledad, que se erigió como símbolo memorístico de todos aquellos que cayeron en los diferentes conflictos armados en los que participó Estados Unidos desde la Primera Guerra Mundial.
Es desde ese momento que Margaret emprenderá un viaje iniciático que le servirá para descubrir no solamente el trasfondo que rodea a el citado monumento, sino también el auténtico significado de su existencia, y con ella, el resurgir del Amor Verdadero.
Lo más curioso en la construcción de la estructura narrativa, a mi juicio, es que la historia arranca con la desaparición de la escritora, lo cual la convierte en un principio en un personaje "fantasma" y puede hacer pensar en que será un ente secundario, del que se hablará constantemente, pero sin un protagonismo acentuado, lo cual dista mucho de la realidad, pues la figura de Margaret Durán es la esencia de la novela, sin que haya duda alguna sobre ello. Asimismo, con este punto de partida, iremos conociendo la infancia y luego el desarrollo personal y profesional de la escritora, que servirán para explicar su tan peculiar personalidad.
Definir el género de la novela puede resultar sencillo, pues muchos la catalogarían como una obra de tintes "espirituales" o " fantásticos", lo cual es cierto, pero yo la definiría más bien, en mi humilde opinión, como una historia de corte sentimental y de esperanza, pues al fin y al cabo los Sentimientos están presentes en todo el libro, además de que nos deja entrever que al final del camino, sino hay esperanza, no hay nada...