En el día de ayer se cumplió un decenio desde que Katherine Hepburn nos dijo adiós para siempre, tan discretamente como vivió, pero no por ello sin que su desaparición supusiera una gran pérdida para el séptimo arte, pues sin duda alguna fue una de sus figuras más relevantes, por no decir la más importante según el AFI (American Film Institute), por encima de compañeras suyas como fueron Bette Davis, Ingrid Bergman o Marilyn Monroe, por citar algunas.
Fue la Hepburn una mujer adelantada a su tiempo, muy independiente para la época que le tocó vivir, lo cual le granjeó muchos detractores, pero nadie pudo frenar el imparable ascenso de la actriz al olimpo de los dioses que era el "star system hollywodiense" del siglo pasado.
Katherine Houghton Hepburn nació un 12 de mayo de 1907 en Hartford, en el Estado norteamericano de Connecticut, en el seno de una familia liberal y tolerante, lo cual determinaría su carácter de por vida, especialmente en cuanto al papel de la mujer en la sociedad y la capacidad de ésta para llevar las riendas de su vida,lo cual vino inculcado especialmente por su madre, una sufragista que luchó por la liberación de la mujer en unos tiempos en que plantear tales cuestiones era impensable...
La carrera de Katherine Hepburn abarcó todos los géneros y duró más de 65 años, por lo cual es una de las actrices más prolíficas que el cine norteamericano ha tenido en toda su existencia, además de ser galardonada en cuatro ocasiones con la mayor distinción que un intérprete puede recibir en el mundo cinematográfico: El Oscar de la Academia, además de estar nominada en doce ocasiones,todo un récord que la avalan como la "Reina del celuloide".
Enumerar los filmes u obras de teatro que esta diosa de la gran pantalla realizó a lo largo de su vida ocuparía mucho espacio, así que prefiero citar algunas de ellas, como fueron Mujercitas (1933),Gloria de un día (1933 y por el que recibió su primer Oscar),Historias de Filadelfia (1940),La costilla de Adán (1949),Adivina quièn viene esta noche (1967 y que le reportó su segunda estatuilla),El león de invierno (1968 y por el que obtuvo el tercer Oscar) y En el estanque dorado (1981, y que significó su último galardón de la Academia).
En cuanto a su vida personal la actriz tampoco iba a ser nada convencional, en cuanto que se casó y se divorció una vez, pero mayormente polémica fue su unión de casi tres décadas con el actor Spencer Tracy, casado y padre de dos hijos, que por convicciones religiosas nunca de divorció se su esposa(ironías de la vida), pero que fue el gran amor de su vida y al que cuidó en sus últimos años, hasta el momento de su fallecimiento en 1967.
Tras la pérdida de su compañero las apariciones de Katherine se fueron espaciando en el tiempo, tanto a nivel personal como profesional, retirándose definitivamente de su profesión en 1994 con la película Un asunto de amor. Aún así, sobrevivió casi una década en absoluta reclusión, falleciendo por causas naturales a la longeva edad de 96 años en su connecticut natal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario