viernes, 6 de diciembre de 2013

Adiós a Madiba, el guerrero que liberó a su pueblo.

La vida está compuesta de momentos únicos e irrepetibles que pueden verse alterados y truncados en un abrir y cerrar de ojos, y eso es lo que precisamente me sucedió ayer: una reunión amena con amigos y una simple consulta al móvil me dejó paralizado, casi sin poder reaccionar, y no exagero, pues el conocer la noticia de que Nelson Mandela había muerto me pilló totalmente por sorpresa, aunque fuese una realidad que se avecinara, considerando no sólo su avanzada edad, sino también el delicado estado de salud en el que se encontraba y, como bien recordaréis, le mantuvo hospitalizado durante unos meses este verano pasado...
Ayer 5 de Diciembre se extinguió la llama de un ser mítico, de una persona que se convirtió en todo un referente mundial en el movimiento por la lucha de los derechos humanos, sobre todo de la comunidad negra de su país, que siendo una inmensa mayoría sufrió la marginación y el rechazo por parte de la comunidad blanca, mucho menor en términos cuantitativos, pero que con su poder e influencias lograron establecer un sistema de segregación racial denominado "apartheid"(vocablo tomado del afrikáans), que estuvo en vigor durante muy buena parte del pasado siglo XX, oficializándose en 1947 y estando en activo hasta 1992.
Hacer un recorrido por la vida de Nelson Mandela, también conocido como "Madiba", es una tarea harto complicada, dado que es casi un siglo con muchísimos acontecimientos vividos e infinidad de experiencias, así que mejor, a mi juicio, es sintetizar los hechos que hicieron de él la figura en que se convirtió...
Nacido un 18 de julio de 1918 en un pequeño poblado de apenas 300 habitantes llamado Mvezo, en la región sudafricana de El Cabo, Mandela pertenecía a la etnia "xhosa" y creció en una familia numerosa de 13 hermanos.
Nelson Mandela completó sus estudios universitarios en 1942, graduándose como abogado por la Universidad de Witwatersrand. Es a partir de ese momento, como hombre de leyes, y ante el ascenso e implantación de las políticas de segregación racial anteriormente mencionadas, que Mandela se vuelca más y más en la asistencia y defensa de muchos de sus congéneres, al mismo tiempo que su participación política se hace cada vez más intensa dentro del Congreso Nacional Africano. Es ahí cuando se comienza a gestar la figura del "héroe", del guerrero que va a luchar con total intensidad para liberar a su pueblo de la ignominiosa situación en que se encuentra bajo el mandato de la comunidad blanca, y para lo cual llegará a la resistencia armada, desembocando en su encarcelación en 1964 en la prisión de Robben Island.
Fueron casi tres décadas de cautiverio, en concreto 27, pero ni aún así en la más extremas de las situaciones por las que puede pasar el ser humano, que es la privación de la libertad, el espíritu de Mandela pudo ser redimido. De esta forma, y tras numerosas presiones a escala mundial, el gobierno sudafricano liberó a Nelson Mandela en 1990, comenzando en ese momento una nueva y merecidísima etapa de reconocimientos, que culminaron con la obtención del Premio Nobel de la Paz en 1993, compartido con el entonces presidente sudafricano Frederik de Klerk. 
Al año siguiente de obtener el Nobel por su infatigable labor en la erradicación del "apartheid" y demás causas igualitarias, Mandela ganó las elecciones presidenciales y se convirtió en el primer presidente negro de su país, cargo que ostentó hasta 1999.Durante ese período no solamente se aprobó una nueva Constitución, sino que también se intensificaron las vías para lograr una política de reconciliación nacional.
Una vez completado su mandado Mandela no quiso mantenerse en el poder y se retiró de la vida política ese mismo año, aunque siguió apareciendo en diversos actos  hasta 2004, cuando se retiró de la vida pública.
En definitiva, un hombre extraordinario, una figura trascendental en todos los niveles, que supo hacer de sus momentos difíciles los cimientos sobre los que reconstruirse y mostrarle al mundo que cuando todo parece perdido, que no hay luz al final del camino, si conservamos la fuerza interior para ello, y creemos en lo que somos y queremos, podemos hacer nuestros sueños realidad.
Su vida concluyó ayer día 5  de diciembre de 2013, pero el legado que deja Nelson Mandela es eterno e imborrable, fuente de inspiración y ejemplo para las generaciones venideras.
Descanse en paz.
Nelson Mandela, Madiba. (1918-2013).

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